¿En qué momento se sitúa la logística? ¿Cómo encaja el potencial uso de los drones en la gestión de las cadenas de suministro y en la distribución de los productos? Así, con esas preguntas, ha arrancado la mesa del Dron City Connect dedicada a este sector productivo y en la que ha participado cinco panelistas. Ramón García, director general del Centro Español de Logística (CEL), ha sido el moderador de un interesante debate donde han tomado la palabra Enrique Sánchez, director de Desarrollo de negocio en CITET; Rafael Higuera – Head of Technology en Bluenest by Globavia; y Carlos Bernabéu, CEO de la compañía Arbórea Intellbird.
García ha indicado cuatro derivadas para explicar la situación del ecosistema: gestión de la información, tecnología, entorno normativo y resiliencia. La primera implica la planificación y el cambio de pautas con la llegada de disrupciones; la segunda no dice quíen hace qué y cómo y está cambiando el contexto del mercado; la tercera derivada regula la actividad y también está evolucionando; y finalmente la resiliencia, que para García se llama ahora geopolítica, "que nos apalanca aún más", pensando siempre en ser más competitivos.
Tras la introducción, García hizo una serie de preguntas los panelistas. Sánchez, de CITET, ha explicado que esta organización es el clúster de distribución sostenible de mercancías y ha recordado el proyecto ALE-HOP para la viabilidad de la conexión entre drones, para la viabilidad del transporte de material sanitario acercando análisis clínicos desde el laboratorio la mesa de operaciones quirúrgica. "El dron debe impactar en la vida de los hospitales", ha dicho.
Rafel Higuera, de Bluenest, ha explicado que su empresa se enfoca en los vertipuertos, en las infraestructuras para la movilidad aérea en ciudades y núcleos urbanos, habilitando nuevas formas de transportar. "La automatización salta cada tres años y eso es un reto para la sociedad", ha admitido. Se trata de cambiar la cultura de las personas y "no estamos preparados".
Arbórea Intellbird es una firma muy especializada en la inspección de grandes infraestructuras, y son pioneros en el uso de vehículos no tripulados. Su CEO se ha detenido en tres puntos: tecnología ("estamos en un tsunami acelerado"), regulación ("estamos en mitad de un proceso con cosas que vuelan, no que ruedan") y economía ("a veces el mejor camino es el más pragmático"). Bernabéu ha subrayado que es "muy triste" ver en logística que existe un reino de taifas. "O construimos tejido o nos barren", ha indicado con convicción, apostando por "trabajar en equipo" con más fluidez y solvencia.
Al hablar de los casos de uso de drones en logística, Carlos Bernabéu ha puesto en valor que la robotización y la inteligencia artifical son imparables. Esta conjunción entre un hardware cada vez más robusto y eficaz e IA liberada ofrece enormes posibilidades. Desde su punto de vista, el transporte del futuro se orienta en tres planos. El transoceánico consistirá en deplazamientos de grandes aviones propulsados por hidrógeno, donde actuarán grandes corporaciones como Airbus. El plano de media distancia supondrá "el renacimiento de los dirigibles" por sus características, esto es, porque son limpios, silenciosos, propulsados por hidrógenno y de despegue vertical. La última milla, ha continuado diciendo el CEO de Arbórea Intellbird, será obra de UGVs, es decir, de vehículos terrestres no tripulados, donde la regulación no es tan estricta y dado que "el USpace tardará en llegar".
"Este sector debe satisfacer necesidades reales", ha puntualizado Enrique Sánchez, de CITET, como por ejemplo los proyectos entre islas, donde los riesgos son más bajos, o los repartos en zonas aisladas. "Abogamos por la estandarización de toda la cadena de transporte", ha dicho, lo que potencialmente abre el mercado.