La integración de los drones en el espacio aéreo con el resto de las aeronaves, es, sin lugar a dudas, uno de los mayores desafíos, tanto desde el punto de vista de la gestión del tráfico aéreo como del desarrollo de nuevas tecnologías que aporten soluciones disruptivas.
Es necesaria la automatización de la provisión de los servicios de gestión de tráfico: UTM y U-space; la de definición, desarrollo e implantación del sistema español de identificación electrónica y seguimiento de aeronaves no tripuladas a otros usuarios tradicionales del espacio aéreo, especialmente a baja altitud (ultraligeros, aviación general, aerostatos, paracaidistas...); así como la integración de fuentes de datos no aeronáuticas en los actuales sistemas de ‘geo-awareness’.
Además, es necesario fomentar la investigación y desarrollo de sistemas jerárquicos automatizados para la definición de volúmenes de espacio aéreo y autorizaciones de sobrevuelo para operaciones no tripuladas, así como la integración automática de autorizaciones de sobrevuelo y sistemas de validación criptográfica de autorizaciones en los autopilotos de los sistemas aéreos no tripulados, para su aplicación en ‘geofencing’ dinámico.
Por otro lado, es fundamental el desarrollo de tecnologías que permitan, bajo el paradigma UTM, la gestión e integración de tráfico con capacidades avanzadas de vuelo autónomo.; y el desarrollo de interfaces ATM/UTM para el intercambio de mensajes e información de tracking, vigilancia, autorizaciones y planes de vuelo/operaciones entre los ANSP españoles y el futuro ecosistema español UTM/U-space.
Para ello, se debe ahondar en la definición y desarrollo del concepto de «reconfiguración dinámica del espacio aéreo», o lo que es lo mismo, la modificación temporal del espacio aéreo U-Space para adaptarse a los cambios a corto plazo en la demanda de tráfico tripulado, ajustando los límites geográficos de dicho espacio aéreo U-Space.
En definitiva, los drones se benefician de la evolución tecnológica transversal en muy diversas áreas. Todas ellas experimentan un crecimiento rápido generando oportunidades para las soluciones disruptivas en mercado y las iniciativas españolas en el sector empiezan a destacar en el ámbito internacional. Pero para lograrlo se impone una adecuada coordinación entre los distintos agentes que potencie tanto sus estructuras y los recursos de I+D como el crecimiento de un tejido empresarial especializado, y para ello el Centro de Excelencia de AESA es un gran vector unificador, que aborda el trabajo en las áreas que se consideran estratégicas en el sector, como son la operación fuera de línea visual, la seguridad operativa, o los pequeños sistemas automáticos que realicen tareas cada vez más complejas y especializadas en entornos operativos de características especiales.
Objetivo: velar por la seguridad
La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) tiene como competencia velar por la seguridad del transporte aéreo, y en el campo de los drones, garantizar que el desarrollo e implantación de los UAS se realiza en un marco totalmente seguro. Creemos que la investigación, desarrollo e innovación será vital para establecer el crecimiento de la aviación no tripulada en España y por ello se creó el Centro de Excelencia de Aeronaves no Tripuladas, en colaboración con la industria, centros tecnológicos, organismos públicos y privados y las universidades.
El objetivo es identificar los programas o proyectos críticos que deben ser apoyados en el marco de la investigación y que estén en línea con el desarrollo robusto y seguro de las aplicaciones de los UAS en España. En definitiva, vislumbrar a futuro cuáles deberían ser los retos de investigación, desarrollo e innovación que permitan a España transitar hacia el liderazgo de uno de los sectores con más futuro en el panorama tecnológico actual.
El objetivo es lograr un sector español de drones robusto, y para ello la seguridad es fundamental, ya que sin seguridad no hay sector.